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Leer más sobre: las investigaciones de neuroimagen y el procesamiento del dolor en Fibromialgia

Estudios del Dolor en la Fibromialgia

Lo estudios más actuales de neuroimagen, (resonancia nuclear magnética funcional), permiten ver la activación cerebral de las regiones responsables del procesamiento del dolor, tanto de las áreas emocionales como sensoriales, incluyendo la corteza somatosensorial primaria y secundaria, la corteza prefrontal, el lóbulo parietal inferior, la corteza cingular anterior, la ínsula, el tálamo, los ganglios basales, la amígdala y el cerebelo.

 

El análisis de la activación de estas áreas cerebrales en personas con FM, en diversos estudios nacionales e internacionales, ha revelado que presentan, en comparación con sujetos sanos y ante el mismo nivel de estimulación, una actividad cerebral mayor de estas áreas, y que a la misma percepción subjetiva de dolor, la actividad cerebral se desencadena con estímulos de intensidad significativamente más reducida. También se ha observado que con el mismo estímulo se produce una mayor duración de la actividad en algunas regiones relacionadas con el procesamiento emocional. Esta alteración de la actividad del sistema nociceptivo se produce no sólo frente a estímulos transitorios sino también frente a estímulos tónicos.

 

Por otra parte, entre las alteraciones detectadas en el sistema nociceptivo de pacientes con FM, además de la hiperexcitabilidad y sensibilización del mismo, se ha podido comprobar que existe una disminución en la actividad de las respuestas inhibitorias o descendentes que el sistema utiliza para la modulación y el control del dolor. Estas respuestas inhibitorias, en condiciones fisiológicas, actúan favoreciendo la desaparición del dolor tras la eliminación de la amenaza. Así, Rusell y col demostraron una disminución de metaencefalina-Arg-Phe (MPHG) (metabolito de la norepinefrina) y de precursores de l-5-hidroxitriptófano (5-HTRP) y ácido 5-hidroxiindolacético (5-HIAA) en el líquido cefalorraquídeo de los pacientes con FM79. Estos hallazgos concuerdan con los realizados mediante registros neurofisiológicos que han permitido observar una capacidad disminuida en las respuestas inhibitorias descendentes, y con la disminución en la actividad medida por neuroimagen en las áreas responsables de las mismas (corteza cingular anterior y sustancia gris periacuductal), a la misma percepción de dolor en los pacientes frente a controles sanos.

 

Dicho estado de sensibilización persistente en el sistema nociceptivo puede explicar la activación del estado de alerta, la hiperactividad del sistema neurovegetativo o disfunción autonómica y los cambios a largo plazo del sistema neuroendocrino observados en los pacientes con FM, relacionados con otras manifestaciones clínicas de la enfermedad que acompañan con frecuencia a la sintomatología dolorosa.